Kevin Stroughter es una súper estrella del atletismo que se ha formado en fútbol, básquetbol y atletismo desde que asistía a la escuela secundaria en Citrus Heights, California. Pero esa no es la única razón por la que sus compañeros lo consideran una inspiración.
Cuando Stroughter tenía 8 años, él y un grupo de amigos estaban jugando en un campo cerca de su casa en Rodeo, California cuando descubrieron una lata de gasolina. Encendieron la rama de un árbol que encontraron en el pasto y echaron gasolina sobre ésta para alimentar el fuego. El viento cambió de dirección y las llamas hicieron presa de la ropa de Kevin.
Horas después, Kevin llegó en ambulancia a los Hospitales Shriners para niños® en Northern California en estado crítico, con quemaduras en más del 70 por ciento de su cuerpo. Le diagnosticaron un 50 por ciento de probabilidades de supervivencia y pasó los ocho meses siguientes en la unidad pediátrica de quemados del hospital.
"Creo que salvaron la vida de mi bebé", expresó Audra Sipp, la mamá de Kevin, quien pasó largos días y noches junto a la cama de su hijo.
Kevin soportó varias cirugías de injertos de piel, cambios de apósitos y muchas horas de fisioterapia durante su estadía en el hospital. "Fue duro", recuerda Kevin. "Pero aprendí a no darme por vencido".
Aunque con frecuencia estaba muy adolorido, Kevin intentó sacarle el máximo provecho a la situación. Mientras estuvo en el hospital, participó de la recorrida en búsqueda de dulces o travesuras en la fiesta de Halloween, lanzó la línea en el Derby de pesca infantil de Shriners, celebró su cumpleaños y conoció a la estrella de la NBA, Matt Barnes, cuando éste jugaba para Sacramento Kings.
Cuando Kevin salió del hospital, su familia se había mudado a Sacramento para estar más cerca de los Hospitales Shriners para niños®.
Al comenzar tercer grado, su mamá lo acompañaba desde el hospital hasta la escuela y se sentaba en el aula hasta que los maestros la convencían de que Kevin estaría bien.
"Kevin es un ejemplo del motivo por el que trabajamos tanto para cuidar de estos niños gravemente enfermos", declaró David Greenhalgh, M.D., Jefe de cirugía de quemaduras en los Hospitales Shriners para niños® en Northern California. "Pueden superarlo y extremadamente bien".
Kevin regresa con regularidad al hospital para hacerse controles y cirugías a fin de conservar el movimiento en sus brazos y otras partes del cuerpo con cicatrices a causa de las quemaduras.
Como atleta de escuela secundaria, se demostró a sí mismo que es rápido y tiene movimiento. Kevin juega como defensor en el equipo de fútbol americano, como centro en el equipo de básquetbol y rompió el récord de la liga por ser el más rápido en las 100 yardas de atletismo en pista. La Universidad Georgetown y la Universidad de Oregon se mostraron interesadas en él.
"Nos alegra verlo tan bien", dice el Dr. Greenhalgh "Él siempre tuvo una excelente actitud y eso contribuyó al gran resultado en su mejoría".
Parte de la información de esta historia se obtuvo a partir de un informe en el Sacramento Bee.